Los belgas consideran que su capacidad de compra está de capa caída

A pesar de que las notas que los belgas dan a la situación de su país y a su situación personal son superiores a la media europea (5,5 y 6,2 respectivamente), parece que los atentados perpetrados en el país han calado en el estado de ánimo de los ciudadanos. Y así se ve en el análisis que el Observatorio Cetelem ha realizado sobre Bélgica en su estudio Consumo Europa 2017.

De esta forma, los belgas manifiestan tener un elevado sentimiento de inseguridad y de inquietud (alcanza el 49% frente al 34% de media) y también un cierto pesimismo con respecto a su futuro que se ve en que el 53% declaran que la situación de su país se va a deteriorar (porcentaje superior al 45% de media). Por ello, no es de extrañar que digan que la seguridad es una de sus prioridades (43% frente al 39% de media).

Los consumidores demandan una mejora en su poder adquisitivo y en la situación general de su país, y opinan que su capacidad de compra está de capa caída. Así, el 49% de los encuestados decían que había bajado, una de las puntuaciones más altas del análisis de la quincena de países del estudio, porcentaje superior a la media europea, que se queda en el 37%.

Además, el 50% de los consumidores dice aplazar sus compras (la media está en el 31%). Y un 39% ha realizado una compra por impulso porque tenía confianza en una marca (la media está en el 51%).

Los belgas consideran que su capacidad de compra está de capa caída

Los húngaros puntúan con un 3,9 la situación global del país

Un presente oscuro, un futuro que desilusiona. Así define el Observatorio Cetelem la situación que se vive en Hungría según su estudio Consumo Europa 2017. Y es que los húngaros dan una nota de 3,9 a la situación global de su país (la media está en 4,9) y un 4,2 a su situación personal (la media está en el 5,5) y de ahí se desprende que los ciudadanos de Hungría son los ciudadanos europeos que se muestran más inquietos y desconfiados.

¿Por qué se llega a esta situación? Porque a pesar de experimentar crecimiento económico, hay factores políticos internos, geopolíticos y las tensiones que se viven en el país que influyen sobre el sentimiento que la población tiene sobre la sociedad en la que se mueve.

Presente con notas bajas y un futuro que tampoco se ve libre de incertidumbre. El 37% de la población confía en el progreso (frente al 76% de media europea), el 32% confía en su futuro (la media está en el 51%) y en cuanto a las nuevas generaciones se refiere, el 13% confía en su futuro (también mucho menor que la media, que está en el 29%)

Y todos estos datos influyen en el plano económico porque el 84% de los húngaros declaran que las tensiones frenan su deseo de consumo (frente al 77% de media).

El estudio también resalta que en Hungría se observa una mayor sensibilidad con respecto a las etiquetas de calidad, un 78%, que la media europea, que se queda en el 68%. Asimismo, la recomendación boca a boca es para el 27% la principal fuente de información para la compra.

Los húngaros puntúan con un 3,9 la situación global del país

El 73% de los europeos declara su pesimismo respecto al futuro de generaciones futuras

En post anteriores hemos venido desgranando lo que piensan los consumidores de los quince países analizados por el Observatorio Cetelem sobre la situación en general y sobre su situación personal. Si la nota media sobre la situación general había mejorado (4,9 en 2017 y  4,7 en 2016), el estado de ánimo de los europeos tendía más hacia la desconfianza. Y, ¿qué pasa con las generaciones futuras?

Según el Informe Consumo Europa 2017 predomina la inquietud porque el 73% de los encuestados declaran su pesimismo. Y en lo que se refiere a España, el 78% declaran su pesimismo en España.

El 73% de los europeos declara su pesimismo con respecto a las generaciones futuras

El Observatorio Cetelem realizó tres preguntas sobre la percepción de los tiempos venideros. La primera sobre el futuro de las nuevas generaciones. El 27% declaraba tener total o bastante confianza. Dinamarca, con el 46%, Reino Unido, con el 41%, y Rumanía, con el 35%, encabezan el top 3. Mientras, nuestro país se quedaba en el 22%.

La segunda cuestión se refería al futuro de las próximas generaciones (esta vez tomando como base: con hijos) y aquí el porcentaje de media se elevaba hasta el 29%. Los más confiados, Dinamarca (55%), Reino Unido (52%) y Polonia (42%). Los porcentajes de España están en el 24%.

Por último, se preguntaba sobre la confianza en el futuro de sus hijos (base: con hijos). Los resultados de media son del 39%. Una vez más, Dinamarca se queda a la cabeza (71%), seguido de Reino Unido (con el 57%) y un empate de Alemania y Polonia (con el 50%). Por su parte, España se queda en el 27%.

República Checa, renovado optimismo teñido de cautela

República Checa, renovado optimismo teñido de cautela

La nota que los checos dan a la situación de su país es de 5,3 y a su situación personal un 5,4. Buenas calificaciones que superan a la media europea en cuanto a nota global se refiere, que se sitúan en un 4,9, y se queda una décima por debajo solamente en cuanto a nota personal de media, que está en el 5,5. Son algunas de las conclusiones que se pueden ver en el informe Consumo Europa 2017 realizado por el Observatorio Cetelem.

De este estudio se desprende que el estado de ánimo de los consumidores en República Checa ha mejorado gracias a los buenos resultados económicos de este año. De hecho, les da cierto grado de esperanza para el futuro y hace que el bienestar sea importante para ellos.

Además del aumento de sus ingresos, las prioridades de la población se centran en la seguridad, a la que dan un 44% frente al 39% de la media europea, y en especial a la situación migratoria en su país, que obtiene el 35% frente al 24% de media.

Confianza también muestran en las personas cercanas (92% en este 2017, que sube con respecto a 2016 cuando el porcentaje era del 87%) y también confían en las páginas web (66% este año frente al 60% del año anterior)

Marcas

Como resultado del aumento del poder adquisitivo, los checos expresan tener una gran confianza en las marcas, con el 51% de las respuestas (frente al 46% de media), pero no actúan como incitadores a la compra.

En Polonia la confianza en la marca es un activador de la compra impulsiva

En post anteriores hemos venido desglosando el informe Consumo Europa que analiza el comportamiento de los consumidores de quince países. Ahora es el turno de Polonia.

De todos los datos obtenidos, el Observatorio Cetelem dice que los polacos parecen sentirse más seguros posiblemente por el crecimiento económico sostenido que se ha vivido en el país. De hecho, si se compara con el año pasado, las puntuaciones que dan a la situación de Polonia en general, que es de un 4,8 (la media está en el 4,9) y la nota que dan a su situación personal que llega al 5,3 (la media es del 5,5) ha mejorado.

Esta seguridad también se refleja en lo que piensan sobre su futuro (el 61% han declarado sentirse bastante seguros, frente al 51% de media) y relativamente optimistas sobre el futuro de sus hijos (50% frente al 39% de media europea).

En Polonia la confianza en la marca es un activador de la compra impulsiva

El bolsillo

Estos datos positivos contrastan con la situación en cuanto consumo se refiere. Así, el deseo de consumir de los polacos parece que se enfría, sobre todo por las dudas sobre la sostenibilidad de su poder adquisitivo (79%, frente al 61% de media). De hecho, entre su lista de prioridades el aumento de sus ingresos está en primer lugar (72% frente al 55% de media). Eso sí, Polonia tiene la mayor proporción de encuestados que han declarado que su poder adquisitivo ha aumentado.

Los polacos han adoptado una actitud bastante consumista por ese crecimiento en su poder adquisitivo. Las marcas tienen en los polacos una confianza elevada (52% frente al 46% de media) y son un activador de la compra impulsiva para el 55% de la población (frente al 51% de media).

 

En Bulgaria, la tensión económica pesa más que las ganas de consumir

Si en un post anterior hablábamos de un país que consideraba positiva su situación, como es Dinamarca, en este caso nos referiremos a una nación que piensa todo lo contrario, Bulgaria. De hecho, y según el Observatorio Cetelem, de todos los consumidores europeos, los búlgaros son los que se muestran más negativos.

Y los datos, que se pueden consultar en el informe Consumo Europa 2017, así lo dicen. Ejemplo de ello está la nota de 3,1 con la que los ciudadanos búlgaros dan a la situación de su país (la media está en 4,9) y el 4,2 que dan a su situación personal (la media europea sube hasta el 5,5).

Si el presente no es muy positivo, para el futuro los consumidores en Bulgaria muestran su inquietud. Así, el 54% piensa que su situación se va a deteriorar (la media está en el 45%), muestran su temor en cuanto a seguridad del país se refiere (16%, frente al 33% de media) y a situación económica (12%, frente al 27% de media).

En Bulgaria, las tensiones económicas pesan más que las ganas de consumir

Consumo en Bulgaria

El 44% de la población encuestada en Bulgaria considera que su poder adquisitivo está cayendo (la media está en el 37%), las tensiones económicas pesan sobre las ganas de consumir y un 51% muestran confianza en las marcas (la media está en el 46%).

Es precisamente esta confianza la que tiene gran sensibilidad en el acto de la compra; es decir, un 65% compra por impulso (la media está en el 51%), el 67% renuncia a comprar (la media está en el 58%) y el 80% prevé una compra más costosa (la media está en el 67%). Con estos porcentajes, en el estudio se afirma que la confianza que depositan los búlgaros en las etiquetas de calidad da fe de su necesidad de objetividad, incluso en cuanto a consumo se refiere.

Observatorio Cetelem de Consumo en Europa

Dinamarca, el país donde reina la confianza

Los consumidores daneses se desmarcan del resto de los europeos en cuanto a percepción positiva de la situación de su país, además de la personal, se refiere y a ambas le dan una nota de 6,3 (muy superiores a la media). Es la conclusión que del análisis de Dinamarca se puede ver en el informe Consumo Europa del Observatorio Cetelem.

Además, el 49% de los daneses creen que su situación personal continuará mejorando (la media europea se sitúa en el 32%) y el 71% tiene confianza en el futuro de sus hijos.

Confianza también tienen en los compañeros de trabajo (81%), en el sistema de justicia de su país y así lo manifiesta el 72% de los consumidores (la media está en el 32%), confianza en una persona que conocen por primera vez (60%), así como en las grandes empresas (58%) y en su gobierno (38%, frente al 24% de media).

También confianza manifiestan los consumidores daneses en las perspectivas de evolución en la vivienda (60% frente al 43% de media), de la seguridad del país (58% frente al 33% de media) y de la situación económica del país (51% frente al 27%).

La confianza también está detrás del consumo en el sentido de que podría actuar como activador de compra convulsiva (59%, superior al 51% de media) y también como vector de renuncia importante (64% frente al 58%).

En cuanto a consumo colaborativo, los daneses están adaptados al vehículo compartido (43% frente al 24%) y a las compras entre particulares (66% frente al 59%).

Dinamarca, el país donde reina la confianza

Observatorio Cetelem de Consumo en Europa

Los consumidores eslovacos muestran falta de confianza en su país y un consumo muy prudente

Sin muchos cambios. Así se puede resumir la opinión que tienen los consumidores en Eslovaquia sobre la situación de su país y su situación personal según el informe Consumo Europa elaborado por el Observatorio Cetelem que analiza quince países del viejo continente.

En este análisis cabe destacar que es el único país que califica su situación general inferior a la de 2016. Así, la nota global es de 4,3 (la media está en 4,9), mientras que la nota personal es de 5,1 (la media está en 5,1).

Los eslovacos muestran su desconfianza hacia las instituciones: el 9% confía en el sistema de justicia de su país, muy por debajo de la media que está en el 32%; el 11% confía en el gobierno, también inferior a la media que llega al 24%; el 24% muestra su confianza en los sistemas educativos, también más bajo que la media que es del 31%; y el 10% confía en su sistema de salud, también menor que la media, que se sitúa en el 25%.

Estos datos contrastan con la percepción que los consumidores tienen sobre su situación personal. De este modo, el 44% percibe que ha mejorado (la media está en el 32%) y un 26% piensa que su poder adquisitivo ha aumentado (la media se queda en el 18%).

Consumo

De todos los europeos analizados por el Observatorio Cetelem, son los más reflexivos, se toman más tiempo para comprometerse con una compra, analizan los pros y los contras con más rapidez, dicen que les gustaría poder gastar más pero su falta de recursos pesa sobre su deseo de consumir (85% frente al 77% de media europea).

Además, el 70% ha renunciado a una compra por falta de confianza en una marca (la meda está en el 58%).

Los consumidores eslovacos muestran falta de confianza en su país y un consumo muy prudente

Austria, una gran confianza en su situación nacional y personal teñida de prudencia

Un 6,1 es la nota que los austriacos dan a la situación de su país, la segunda mejor puntuación de todos los consumidores europeos encuestados por el Observatorio Cetelem para elaborar su informe sobre Consumo Europa 2017. De hecho, la media se queda en 4,9. Por su parte, la nota sobre su situación personal es de 6,4, también superior a la media europea que es de 5,5.

En el estudio se resalta que, a pesar de esta gran confianza, en Austria se muestran prudentes en cuanto al futuro se refiere y se ve cierta inquietud. Así, el 54% piensa que la situación de su país va a empeorar en el futuro (supera a la media, que es del 45%).

Los austriacos también tienen muy presente la igualdad social (51%) y superan en 11 puntos la media de los países analizados. También, el control de la inmigración (38%) donde también superan a la media europea (que está en el 24%).

Otros temas analizados son su relación con las redes sociales, aquí se muestran muy desconfiados (17% en Austria frente al 31% de media) y se muestran faltos de confianza en las marcas (el 63% se manifiestan en este sentido frente al 51% de media).

Austria, una gran confianza en su situación nacional y personal teñida de prudencia

Ahorrar para el futuro, el mayor freno para el gasto de los consumidores menores de 35 años

El estudio Consumo Europa 2017 realizado por el Observatorio Cetelem pone su foco en los menores de 35 años y cómo ve esta nueva generación la situación de confianza en sus países y en cuanto al ámbito personal se refiere. En general, concluye que este grupo social incita a dar un futuro positivo a la confianza. Lo vemos con más detenimiento en este post.

De los resultados del estudio se desprende que los menores de 35 años manifiestan un menor sentimiento de inquietud y preocupación que las generaciones que les suceden. Así, un 31% respondieron sentir desconfianza, frente al 35% de media; un 23% optó por el sentimiento de felicidad, bastante superior al 18% de la media; y el 13% se decantó por el coraje, frente al 10% de media europea.

También demuestran una mayor confianza en la sociedad, con el 32% del porcentaje frente al 29% de media y el 26% de consumidores entre 50 a 75 años que respondieron de esta forma.

Este segmento de la población consumidora analizada por el Observatorio Cetelem está familiarizada en los nuevos medios, así que no es extrañar que 1 de cada 2 tiene confianza en internet (los porcentajes de media son del 40% y del 35% de los europeos entre 50 a 74 años) y un 36% tiene confianza en las redes sociales (la media europea está en el 31% y los mayores de 50 a 74 años respondieron así en un 27%).

El análisis también resalta que los jóvenes están más altos que la media europea en cuanto a inquietud a la hora de dar sus datos personales por internet (64%) y un poco más cerca de la media cuando se refiere a intercambiar información para servicios personalizados (50% frente al 44% de la media).

Ahorrar para el futuro, el mayor freno para el gasto de los consumidores menores de 35 años

Consumo

En este rango de edad, las rentas y salarios aumentan, pero esto no significa – a tenor de lo que se desprende en Consumo Europa 2017- que estén preparados para gastar sin más. Es por ello que este incremento les brinda una oportunidad para aumentar sus gastos y también para ahorrar, sobre todo con la idea de construir un patrimonio de cara al futuro y para cubrirse en los malos tiempos. Es precisamente la formación de este ahorro el principal freno al consumo para los europeos menores de 35 años.