El 32% de los españoles piensan que el país va a mejorar en los próximos dos años

España es de los países europeos más optimistas en cuanto a cómo ven sus ciudadanos la situación del país en los próximos dos años. Así se desprende del estudio Consumo Europa 2017 elaborado por el Observatorio Cetelem.

Concretamente es el 32% de los españoles encuestados los que piensan que la situación del país mejorará en los dos años siguientes, porcentaje bastante superior a la media europea, que se queda en el 19%. El mismo porcentaje que los españoles también lo tienen nuestros vecinos portugueses y juntos ocupan el top de los más optimistas. En segunda posición está Dinamarca, con el 31%, y Rumanía, con el 28%.

A pesar de este dato optimista sobre el futuro, hay más porcentaje de españoles que piensan que la situación va a empeorar, concretamente el 34%. Si se compara con la media de los 15 países europeos analizados está muy por debajo, ya que se sitúa en el 45%. Son los polacos y húngaros los más pesimistas sobre su futuro inmediato, con el 55% de las respuestas; en segundo lugar están austriacos y búlgaros, con el 54% y en tercer lugar los belgas, con el 53%.

Por su parte, hay un 29% de españoles que han respondido que su situación se mantendrá estable en los dos próximos años, porcentaje un punto por debajo de la media europea. Los italianos son los que piensan más en su estabilidad futura, con el 41%, seguidos de alemanes, con el 40%.

 

El 94% de los consumidores portugueses prestan más atención a los servicios y productos que compran

Los portugueses tienen una visión bastante negativa de la situación general de su país y de su propia situación personal por el gran impacto que la crisis ha tenido en su país. Pero si se compara con años anteriores, en los que el pesimismo era mucho mayor, su estado de ánimo parece mejorar.

Así se desprende del estudio Consumo Europa 2017 elaborado por el Observatorio Cetelem, en el que se puede ver que un 53% de consumidores portugueses se muestra preocupado (la media está en el 34%) y un 42% considera que su situación personal va a mejorar (la media está en el 32%).

La nota media que ponen a su situación global es de 4,6 (inferior a la media europea, que es del 4,9) y a su situación personal le ponen una nota de 5,1 (la media está en el 5,5).

La mayor preocupación en Portugal se enfoca en los problemas económicos, a la igualdad social (51% frente al 40% de media) y a la mejora de las finanzas públicas (33% frente al 20% de media europea).

En cuanto a su poder adquisitivo, los portugueses opinan que su poder adquisitivo ha caído (46% frente al 37% de media europea) y por eso son prudentes cuando se trata de gastar. Por su parte, el 94% presta cada vez más atención a los productos y servicios que compran (la media está en el 88%).

La mezcla entre panorama económico y prudencia a la hora de consumir hace que la confianza sea primordial a la hora de comprar. Así, el 73% de los portugueses encuestados ha renunciado a una compra por falta de confianza (la media está en el 58%), y el 80% ha pagado más por una marca en la que tenían confianza (la media es el del 67%). Y es en este último caso en el que el boca a boca tiene una gran influencia, que ha influido en el 79% de los casos (frente al 62% de media).

 

 

El 42% de los italianos considera que su poder adquisitivo ha disminuido

Los italianos dan una nota global de 4,3 a la situación de su país, menos que la media de los países analizados por el Observatorio Cetelem, que es de 4,9, y le dan un 5,6 a su situación personal, mayor que la media, que se queda en un 5,5. Pero los datos globales que se desprenden del estudio Consumo Europa resumen la situación de Italia como un sentimiento de inseguridad que impacta en el futuro.

Y esto ¿a qué se debe? Los italianos están entre los ciudadanos europeos más inquietos en cuanto a la situación de su país se refiere. Hay muchos factores que explican ese pesimismo, ya que el contexto económico muestra un crecimiento casi nulo, una tasa de paro elevada y una deuda importante.  Además, han reflejado fuertes preocupaciones en materia de seguridad, con un 57% frente al 39% de media, que pueden deberse a la avalancha de inmigrantes en sus costas.

Con respecto a su poder adquisitivo, el 42% de los italianos considera que ha disminuido (la media está en el 37%), además dedican más tiempo a su proceso de compa y están entre los mayores usuarios de la financiación con el 48% (diez puntos más que la media).

Para los italianos, la confianza es un factor claro para animar a realizar compras y para incitarles a pagar más por una marca. Así, el 74% se muestra dispuesto a pagar más por una marca que genera la confianza que los consumidores de ese país desean (más porcentaje que la media, que es del 67%).

Por último, los consumidores en Italia expresan un gran interés en los servicios personalizados, incluso si se trata de dar más datos personales.

 

El 51% de los franceses constatan una reducción en el poder de compra

Una confianza frágil. De esta forma presenta el Observatorio Cetelem la situación de Francia en cuanto a consumo se refiere y que se refleja en su informe Consumo Europa. Es más, dice que continúa mostrando una desconfianza y un escepticismo de entre los más altos si se compara con el resto de los países estudiados.

Según este estudio, la percepción que tienen los franceses de su país mejora desde 2015, al igual que su percepción de su situación personal, que es superior a la media. Sin embargo, la visión que tienen para los próximos años sobre la situación en su país empeora (lo piensa así la mitad de los encuestados, 5 puntos superior a la media europea) y solamente el 29% confía en el futuro de sus hijos (porcentaje inferior en 10 puntos a la media de los países objeto de estudio).

Prioridad a la esfera económica

Los franceses dan prioridad a todo lo que concierne a la esfera económica (lo piensa así el 60%, frente al 54% de media), a la seguridad (52% fente al 39% de media) y a la inmigración (30% frente al 24% de media).

Y en cuanto al bolsillo se refiere, el 51% opina que su poder de compra se ha reducido en este 2017 (porcentaje superior a la media europea, que está en el 37%), que supone un gran aumento con respecto a 2016, donde respondió así el 37% de los encuestados. Además, las tensiones económicas generan un aplazamiento importante en sus compras y así se ve en el 74% de respuestas (el año pasado fue el 31%). Sin embargo, un 50% ve una mejora de la evolución del pais, en cuanto a criterio de incremento del consumo se refiere (el pasado año fue del 22%).

Confianza tienen en la produccion local, que obtiene el 26% (en 2016 fue del 15%) y en las marcas éticas y responsables, con el 44% de respuestas (aumenta en comparación con el anterior año, que fue del 33%).

 

 

 

El 14% de los europeos comparten coche de manera ocasional

¿A los europeos les cuesta compartir su coche? Los resultados de la encuesta realizados por el Observatorio Cetelem muestra que un pequeño porcentaje sí que comparte coche de manera ocasional con otros particulares, concretamente el 14%.

El estudio Consumo Europa se fija también en esta forma de economía colaborativa (junto a la de compraventa de objetos entre particulares, intercambio de bienes y/o servicios entre particulares y el alquiler de viviendas entre particulares). De todos los países analizados es en Polonia donde se comparte más el coche, con un 21%; en segundo lugar, un triple empate entre España, Francia e Italia, con el 19%; y Dinamarca cierra el pódium, con el 17%.

Todos esos países son los que tienen una mayor confianza en esta práctica d43%e consumo colaborativo. El que más es Francia, con el 54%; en segundo lugar, Bélgica, con el 45% y, en tercer lugar, Dinamarca, con el 43%. Destacan también Polonia, con el 42% e Italia, con el 41%. España se queda un poco más apartada, con el 38% de porcentaje de confianza.

 

El 16% de los europeos alquilan vivienda entre particulares

En post anterior hablábamos del grado de intercambio de bienes o servicios entre particulares europeos y en otro del nivel de compraventa de productos entre particulares, ahora nos vamos a referir al alquiler de vivienda entre particulares, objeto de estudio también del Observatorio Cetelem en su estudio Consumo Europa 2017.

Así, el 16% de los consumidores europeos encuestados alquilan vivienda entre particulares. España y Dinamarca sobresalen por encima de esa media, con el 24%. Le sigue Italia, con el 21% y después, con el mismo porcentaje de 19%, Francia y Polonia.

Con respecto a la confianza en esa práctica de consumo colaborativo, el 35% de los europeos se muestran confiados. Es España donde mayor grado de confianza hay, con el 46%. En segundo lugar, están Dinamarca y Francia con el 44%; en tercer lugar, se queda Portugal, con el 40% de confianza, seguido de Italia y Bélgica, con el 38% de porcentaje de confianza hacia esta práctica de economía colaborativa.

Alemania: una confianza sólida, pero con prudencia

Los alemanes son de los europeos que más confían en la situación general de su país y también en la suya personal. Así lo refleja el estudio Consumo Europa 2017 elaborado por el Observatorio Cetelem que analiza la situación de quince países del viejo continente.

Alemania ha tenido una economía floreciente, es el motor económico de Europa, y eso se refleja en la nota que sus habitantes dan a la situación del país, que llega al 6,1 (la nota media de los países está en el 4,9) y también en la nota personal, que llega al 6,2 (la media es del 5,5).

Además, el 50% de los alemanes espera un buen futuro para sus hijos (la media europea se queda en el 39%) y un 48% cree en una evolución positiva de la situación de su país (la media está en el 27%).

En lo que a consumo se refiere, el informe hace hincapié en que los alemanes se muestran más desconfiados con respecto a las marcas: el 40% de los consumidores en Alemania confían en las marcas en menor grado que la media europea, que está en el 46%.

Por su parte, el 59% de los alemanes respondió haber pagado más por un producto porque tenía confianza en la marca, porcentaje también menor a la media europea, que es del 67%.

Según el Observatorio, los datos muestran un comportamiento de consumo racional por encima de lo normal que se refleja en que los alemanes son los menos dispuestos a comunicar sus datos personales a cambio de servicios más personalizados, con un 24% frente al 44% de la media europea.

Alemania en cifras:

El 96% declara tener confianza en uno mismo (en 2016 era del 87%)

El 86% dice tener confianza en la entrega de compras online (el 74% se consiguió en 2016)

La mitad de los alemanes encuestados respondió haber realizado compra-venta entre particulares

Las prioridades de los alemanes se orienten más que en el resto de los europeos hacia la igualdad social y la problemática de la seguridad, que alcanza el 49% frente al 39% de media europea.

 

El 32% de los europeos intercambia bienes o servicios entre particulares ocasionalmente

La economía colaborativa se está desarrollando gracias a la generalización de internet como plataforma de compra. Es una nueva actitud de consumo que genera nuevas formas de consumir y en las que la confianza tiene un papel protagonista. De todas las formas de esta economía compartida (que también así se llama) analizadas por el Observatorio Cetelem, en este post nos vamos a centrar en el intercambio de bienes y/o servicios entre particulares.

Así, en el estudio Consumo Europa 2017 se dice que un 32% de europeos ha realizado algún intercambio de bienes y/ o servicios entre particulares. De los 15 países analizados, España se lleva el mayor porcentaje, un 59%, seguido de Austria, con un 44%; Dinamarca, con el 41%; Hungría, con el 40% y un triple empate de Alemania, Polonia y Bulgaria, con el 39%.

Intercambio de bienes y servicios entre los europeos

Grado de confianza

En el estudio también de analiza el grado de confianza que tienen los europeos en este intercambio de bienes y/o servicios entre particulares. Así, obtiene el 55% de las respuestas de los consumidores como media. De todos los países, esta confianza se genera más en Bulgaria, con el 63%; seguido de Dinamarca, con el 62%; Polonia, con el 60% y Hungría y España, con el 59% de las respuestas.

 

Los españoles, más preocupados que el consumidor medio europeo

El Observatorio Cetelem ha preguntado a los consumidores por el nivel de preocupación o tranquilidad sobre temas que pueden afectar a sus países en el futuro. Así, el español está 4,2 puntos porcentuales más preocupado que el resto de los europeos encuestados. Sin embargo, el 33% de los españoles tienen confianza en la sociedad en general, frente al 29% de la media de los 15 países estudiados.

Los resultados íntegros se pueden ver en el Informe Consumo Europa 2017, en este post resaltaremos algunos datos de este estudio.

Una de las cuestiones se refería al estado de ánimo actual de los europeos y la mayoría de las respuestas hacían referencia a “desánimo” (35%) e “inquietud” (34%). “Esperanza” obtiene un 28% de las respuestas, y está en tercer lugar del ranking de calificativos, pero está muy seguida por “cansancio” (27%), “serenidad” e “inseguridad”, ambas con el 26%. En el lado más bajo de la tabla están “en seguridad” y “combatitividad”, ambas con el 9%, audacia, con el 7%, y entusiasmo, con el 6%.

¿Y los españoles? El 45% respondió “inquietud”, el 27% escogió “desconfianza” y el 24% marcó “esperanza” como calificativos principales. Después “bienestar” y “resignación” obtienen el 23% de las respuestas, seguido de “inseguridad” y “morosidad”, con el 22%; “felicidad”, el 20%; “cansancio” y “serenidad”, 18%; “confianza” y “en seguridad”, 13%; “miedo” y “coraje”, 11%; “combatitividad”, 10%; “enfado”, 7%; “exasperación” y “entusiasmo”, 6%;

Preocupación y confianza

El Observatorio Cetelem también preguntó sobre qué preocupaba más a los europeos y en qué depositaban su confianza. Así, se mostraban más preocupados por la situación de la inmigración en su país (77%), la capacidad del país para reformar (75%) y el sistema de sanidad, también con el 75% de las respuestas. Le sigue la preocupación por el medioambiente (74%), la situación económica del país (73%) y el sistema educativo (69%).

En el lado de la confianza se sitúa en primer lugar, viviendas (43%), las consecuencias del Brexit (37%) y la seguridad del país (33%) como top 3, seguida de la influencia del país en el mundo (con el 32% de las respuestas).

De todos los países analizados son Dinamarca, Alemania y Reino Unido los que destacan por manifestar menos inquietudes o preocupaciones.

¿Y qué pasa con España? La mayor preocupación de los consumidores españoles está en el medio ambiente y en la situación económica del país, ambos con el 81% de las respuestas. En segundo lugar, el sistema educativo, con el 80%; la capacidad del país para reformar, con el 78%; la situación de la inmigración en el país, con el 77%; el sistema de sanidad/ Seguridad Social, con el 74%.

Por el lado de la confianza, las viviendas tienen el mayor porcentaje, el 35%; las consecuencias del Brexit, el 32%; y, por su parte, la seguridad del país y la influencia del país en el mundo se quedan en tercer lugar, con el 31%.

El 51% de los europeos han realizado compras por impulso por la confianza en la marca

Hacíamos mención a cómo la confianza en una marca hacía que el 67% de los consumidores europeos encuestados por el Observatorio Cetelem pagasen más por un producto, y también que la falta de confianza hacía que el 56% de dichos consumidores renunciara a la compra, ahora nos toca hablar de la compra improvisada.

Así, según el estudio Consumo en Europa 2017 dice que el 51% realiza compras de forma espontánea desencadenada por la confianza de la marca. Rumanos, búlgaros y austriacos son los que más caen en la tentación, con un 67%, 65% y 63% respectivamente. En España el porcentaje es del 46% y se sitúa en la parte baja del ranking, pero es Reino Unido la que tiene el porcentaje más bajo, con el 23%.

El 51% de los europeos han realizado compras por impulso por la confianza en la marca

Fuente: El Observatorio Cetelem Consumo Europa 2017

 

Por edades, tal y como ha pasado con las variables que hemos mencionado anteriormente (renuncia a la compra por falta de confianza en la marca, así como disposición a pagar más por una marca en la que se tiene confianza) son los jóvenes los que se llevan los porcentajes más altos. En este caso el 54% se lo llevan los consumidores entre 18 a 34 años, seguidos por los consumidores de 35 a 49 años, con el 51%, y finalmente, el 49% de los consumidores entre 50 a 75 años respondió comprar improvisada desencadenada por la confianza de la marca.

 

El 51% de los europeos han realizado compras por impulso por la confianza en la marca

Fuente: El Observatorio Cetelem Consumo Europa 2017