“El conductor adora su coche: Análisis de un medio de transporte esencial y en proceso de renovación” [INFOGRAFÍA]

Cetelem presenta hoy su estudio 2017 sobre el sector del automóvil. Un año más, con una aproximación a datos macroeconómicos de la industria y las impresiones de 8.500 conductores de 15 países en relación a temas de actualidad en el sector, así como sus valoraciones sobre los distintos tipos de motorización, novedades en diseño, precio o segmentos del automóvil.

En esta infografía resumimos las principales conclusiones del estudio. ¡Si es de tu interés no olvides compartirlo!

Las matriculaciones de vehículos comerciales cierran el año 2014 con un incremento del 33,3%

Según los últimos datos publicados por la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), en España se matricularon el pasado año un total de 113.782 unidades, batiendo el récord de los últimos cinco años.

Desde 2010 no se matriculaban tantos vehículos comerciales en nuestro país, según Anfac, este repunte en el sector es debido en gran medida al Plan PIMA Aire, un plan impulsado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente para mejorar  la calidad del aire renovando los vehículos comerciales sustituyéndolos por otros modelos más eficientes.

Planes como este ayudan a renovar los vehículos más antiguos por unidades más modernas, mejorando el medio ambiente reduciendo las emisiones y por otro lado, mejorando la seguridad vial. Según la Asociación  estos planes son muy útiles pero el parque de furgonetas está “muy deteriorado” y “necesita seguir recibiendo ayudas”.

Las empresas, el canal que más crece

El canal de venta que más ha crecido ha sido el de las empresas, con un crecimiento acumulado anual del 33,9% con 56.761 unidades. Por su parte los autónomos, han tenido un crecimiento algo menor, de enero a diciembre tuvieron una subida del 33,3% (35.969 unidades). Por último, las empresas rent-a-car suben algo más discretamente un 31,5% con 21.052 unidades.

Fuente: Anfac

Fuente: Anfac

¿Limitar el uso del vehículo tradicional para los trayectos largos? ¿Qué piensan los europeos?

Según el Observatorio Cetelem Europeo del Automóvil 2012, el 58% de los europeos estaría potencialmente interesado en alquilar un vehículo tradicional solo para los trayectos largos, con vistas a priorizar otras soluciones de movilidad para los trayectos cotidianos. Este dato muestra el interés de los consumidores por encontrar soluciones más económicas y sostenibles que la propiedad de un automóvil. Un sentimiento más o menos compartido por los países de la UE. Los más escépticos, los consumidores de Bélgica, un 36% considera que no es una propuesta interesante. Los turcos son los más atraídos por esta solución móvil.

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El Observatorio Cetelem Europeo del Automóvil 2012: Los europeos no están todavía preparados para renunciar a su vehículo personal

Hoy por hoy, la ventaja indiscutible de poseer un coche es la libertad que otorga al usuario para moverse. Sin embargo, el tráfico urbano, los problemas de aparcamiento, de contaminación acústica o el aumento del precio del combustible son algunos de los argumentos que favorecen el uso de otras alternativas de movilidad.

El coche particular se encuentra en pleno proceso de transformación. Desde hace unos años tendemos, cada vez más, a desvincular el uso de un vehículo de su posesión. De hecho, aunque los niveles de motorización hayan seguido creciendo ligeramente en Europa, el uso del coche ha disminuido desde el año 2000, con un kilometraje medio anual por conductor cada vez más bajo.  Así, el coche particular deja de ser un transporte único y exclusivo, para presentarse como un medio más de desplazamiento.

Esta realidad ha generalizado el conocido fenómeno de ‘compartir vehículo’. Con el coche compartido y la conducción compartida, los conductores tienden a racionalizar cada vez más sus comportamientos de movilidad. Un ejemplo claro es la práctica de reunir en un mismo vehículo a varias personas que realizan el mismo trayecto con el fin de repartir los gastos de desplazamiento (conducción compartida), o el alquiler de un vehículo para una necesidad puntual (principio del coche compartido).

Pero, ¿qué piensan los europeos de todo esto?

Según ‘El Observatorio Cetelem Europeo del Automóvil 2012’, los consumidores europeos todavía no están preparados para renunciar a su vehículo personal. Solo el 36% de los conductores estaría dispuesto a hacerlo a favor del uso de un coche compartido según las necesidades. Turcos (55%) e italianos (56%) son lo más predispuestos al cambio, mientras que los ingleses (27%), belgas (24%) y los alemanes (20%) son los primeros en el uso del automóvil en propiedad. Los españoles se encuentran en la media europea, un 37% se plantearía renunciar a su coche para alquilar según necesidad.

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Observatorio Cetelem Europeo del Automóvil 2012: Los europeos están dispuestos a comprar un coche eléctrico

Hoy por hoy, el vehículo eléctrico sólo es rentable para los consumidores cuando hablamos en términos de kilometraje y precio de la energía. A la espera de una bajada en los costes de comercialización durante los próximos años, los primeros compradores deberán pagar más que por un vehículo de gasolina. Y esto, en base a las respuestas que los consumidores han dado al Observatorio Cetelem Europeo del Automóvil 2012, no es un problema tan grave.

Los usuarios se muestran predispuestos y preparados para dar el paso hacia la era eléctrica, conscientes de que con el uso compensarán el precio de compra.

Entre los más predispuestos a adquirir un coche eléctrico tenemos a rusos (77%), italianos (74%), polacos (66%) y portugueses (65%). Los más reticentes son los británicos y turcos. En el caso de España, el 51% de los ciudadanos está dispuesto a adquirir un vehículo de estas características.

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¿Coche tradicional, coche eléctrico con batería en propiedad o eléctrico con batería en alquiler? Comparativa de coste total derivado en 8 años tras la reventa

De cara a medir la rentabilidad del vehículo eléctrico en relación con el coche tradicional de combustión, el Observatorio Cetelem del Automóvil 2012 ha hecho un estudio del coste total derivado de su propiedad, ya se compre o se alquile la batería. Ambas opciones presentan distintas ventajas y tienen un coste muy diferente.

Pongamos como ejemplo:

Un conductor está pensando adquirir un vehículo. Recorre unos 13.000 km al año, media de kilometraje anual de un turismo urbano en Francia, donde se ha hecho el estudio. Pretende dar uso al coche durante 8 años, con idea de revenderlo llegado ese punto.

En el caso de un motor de gasolina clásico:

El precio de compra asciende 11.200€. A 1,57€/l de gasolina (precio medio en Francia en 2011) y partiendo de la hipótesis de que el coche pierde el 20% de su valor al año, el coste total de este turismo urbano de gasolina se estima en 25.570€ en 8 años tras la reventa (mantenimiento y seguro incluidos)

Coste total de un vehículo 100% eléctrico, con batería en propiedad:

El precio de compra en este caso es de 30.350€, descontada la ayuda del gobierno. La instalación eléctrica necesaria en el garage personal del conductor costará en torno a 650€.

Con un gasto de electricidad estimado en 2,4€ por cada 100km, unos gastos de mantenimiento calculados para ser un 50% más baratos que en el coche de combustión y una excepción de impuestos anual equivalente al -20% anual, el gasto total de este turismo urbano eléctrico es de 33.765€ en 8 años tras la reventa (mantenimiento y seguro incluidos)

Con una diferencia de 8.000€ sobre el coste total de utilización, el vehículo eléctrico, cuando se compra la batería, todavía tiene un largo camino por recorrer.

Comparativa en 7 países del coste total tras la reventa a los 8 años de un turismo urbano de gasolina en relación al eléctrico con batería en propiedad:

Coste total de un vehículo 100% eléctrico, con la batería en alquiler:

La compra de un modelo eléctrico sin batería es de 20.900€ (después de la deducción de la ayuda del gobierno, en el caso francés). La batería en alquiler tiene un coste de 112€/mes (con un contrato superior a 30 meses y un máximo de 20.000 km/año).

El coste total de un vehículo de estas características teniendo en cuenta las hipótesis anteriores asciende  a 28.927€ durante ocho años (duración media de la garantía de la batería por parte de los fabricantes).

En este caso, y teniendo en cuenta que el coste total del turismo de gasolina era de 25.570€, los gastos están bastante más equilibrados.

Si bien es cierto que, desde un punto de vista meramente económico y con un recorrido de 13.000 km al año, sigue siendo más rentable el vehículo tradicional. Desde los 27.000 km ya se rentabiliza el coche eléctrico en relación con su equivalente de combustión.

Comparativa del coste total tras la reventa a los 8 años del coche familiar diesel en relación al familiar eléctrico con batería en alquiler:

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Observatorio Cetelem Europeo del Automóvil 2012: Gastos inherentes a vehículos de combustión y vehículos eléctricos

Está claro que para que el vehículo eléctrico termine de penetrar en el mercado, éste debe ir acompañado de un modelo económico adaptado a las necesidades y posibilidades del consumidor. Muchas son las preguntas en este sentido, pero hay una que subyace sobre el resto: ¿saldrá rentable la adquisición de este tipo de coches y, en caso afirmativo, en qué condiciones?

Tal y como sucede con otros comportamientos ‘verdes’, la compra del coche eléctrico no puede estar motivada únicamente por la conciencia medioambiental de los consumidores, sino que depende de la rentabilidad económica que les reporte. En otras palabras, el coche eléctrico solo tendrá futuro si es más económico que el vehículo de combustión tradicional.

El precio de la batería y los gastos derivados de la infraestructura aún son demasiado elevados para que éste sea considerado asequible. Sin embargo, la batería utiliza electricidad que, además de ser más barata que los combustibles tradicionales, también garantiza una menor dependencia de los proveedores. Por otra parte, los costes de mantenimiento también serán inferiores.

¿Compensaremos en el uso lo que pagaremos de más en el momento de la compra? Esa es la cuestión que millones de europeos se plantean, ahora que el vehículo eléctrico empieza a aterrizar en los concesionarios. En el siguiente cuadro se detallan los costes inherentes a vehículos eléctricos y de combustión, lo que significa el “coste total derivado de la propiedad” que hay que tener en cuenta, en el que se recoge hasta la reventa del coche. Reventa que, hoy por hoy, todavía es una incógnita en el caso del coche eléctrico, del que no existe mercado de segunda mano.

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Observatorio Cetelem Europeo del Automóvil 2012: Con el vehículo eléctrico los europeos “pasarán” un 40% menos de tiempo en el taller

Según el Observatorio Cetelem Europeo del Automóvil  2012, las visitas al taller disminuirán con la aparición del vehículo eléctrico. Los problemas relacionados con el tubo de escape, la caja de cambios, la correa de transmisión, bujías o cambio de aceite habrán quedado atrás en la era eléctrica, que limitará los servicios al cambio de piezas y a la mano de obra en el concesionario. La revisión de los frenos o la dirección tampoco supondrá una preocupación para el consumidor. La conducción de este tipo de vehículos, en lo que respecta al comportamiento en carretera, es más fluida y ágil.

El motor eléctrico, con casi 6.000 piezas menos que un motor de combustión, necesitará menos atención. Los progresos en este ámbito permitirán que el vehículo eléctrico pase toda su vida útil sin apenas mantenimiento. Como consecuencia, la inversión del consumidor en reparaciones se reducirá ligeramente.

En este contexto, los datos hablan por sí solos. Un estudio reciente ha estimado que el vehículo de combustión necesita aproximadamente 193 horas de mantenimiento a lo largo de su vida, mientras que un coche eléctrico sólo necesitaría 120 horas. El tiempo invertido en el taller se verá reducido en un 40%.

En la otra cara de la moneda nos encontramos con los fabricantes, que tratarán de compensar esta situación con la introducción de la tecnología eléctrica en los talleres mecánicos. El business model aún está por determinar pero, sin duda, requerirá una tranformación de la cadena de valor del automóvil en las fases posteriores.

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El vehículo eléctrico favorecerá la fidelidad de los usuarios a sus marcas

Según el Observatorio Cetelem Europeo del Automóvil 2012, la implantación del vehículo eléctrico podría mejorar la relación entre clientes y fabricantes, en un momento en el que la lealtad a la marca es bastante reducida.

El 87% de los europeos encuestados por el Observatorio Cetelem considera que la compra de un coche eléctrico reforzaría la relación de confianza entre usuario y marca. En esta relación de confianza pesará más el criterio y la decisión personal del usuario que la “persuasión” de la marca, si bien es cierto que ésta no tiene obligación todavía de estandarizar piezas y herramientas.

Las opiniones varían dependiendo del país. Uno de cada dos alemanes prefiere acudir sólo al servicio oficial para la reparación de su automóvil. En el caso de los turcos, esta opinión alcanza el 56% de los encuestados. Por otra parte, al 28% de los británicos les resulta indiferente la elección del taller en caso de avería, con independencia de la marca de su vehículo. Franceses, españoles e italianos, con un 17%, 13% y 15% respectivamente, están dispuestos a confiar el mantenimiento de su coche a talleres distintos del servicio oficial.

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Las baterías. Problema medioambiental sin resolver del coche eléctrico, según los europeos.

Una de las causas principales de la contaminación local atmosférica es el transporte, especialmente  en el medio urbano. La combustión de gasolina y diesel produce numerosos agentes contaminantes que son muy perjudiciales para el ser humano. La Comisión Europea se encarga de regular las emisiones de contaminantes como puedan ser el monóxido de carbono (CO), hidrocarburos sin quemar (HC) u óxido de nitrógeno (NOx), entre otras.

Actualmente, los fabricantes del automóvil han conseguido suprimir gran parte de estos agentes gracias a la catálisis, animados por unas ‘Euronormas’ cada vez más restrictivas. No obstante, el transporte continúa siendo un factor importante en la emisiones de sustancias nocivas en nuestras ciudades.

Los datos confirman que la contaminación del aire urbano provoca la muerte de dos millones de personas al año en todo el mundo. Las grandes ciudades asiáticas son las más afectadas, debido a la ausencia de sistemas de descontaminación catalítica en los vehículos. En este contexto, el coche eléctrico es una solución a este problema, ya que no necesita ninguna combustión interna y, por tanto, no conlleva ninguna emisión de gases.

Según las respuestas de los encuestados por el Observatorio, esta es también la imagen que del coche eléctrico tienen los consumidores; la percepción de que es un medio de transporte limpio para el medio ambiente. Pero más allá de las ventajas incuestionables en el plano de la contaminación local, el impacto medioambiental de las baterías no pasa desapercibido para los europeos.

El 85% de los encuestados han reconocido al Observatorio Cetelem del Automóvil 2012 que consideran “un problema medioambiental la producción y el tratamiento de las baterías usadas”. En países como Francia, Reino Unido o España esta cifra supera el 90%

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