Hábitos de consumo de los españoles

11 octubre, 2018

El mayor desembolso por parte de los consumidores españoles está en la realización de reformas y en el ocio, informes de consumo elaborados por  El Observatorio Cetelem.

En este último apartado, es el sector de viajes es que muestra un mejor comportamiento. En concreto, ha crecido un 5% respecto al año anterior.

Esta es una de las principales conclusiones del Observatorio Cetelem Consumo España 2018.

Bajo el título ‘El nuevo consumidor español’, también destaca que todos los mercados analizados, excepto en muebles, electrodomésticos y cocinas, se ha producido un descenso en el número de compradores.

Hábitos de consumo por generaciones
Hábitos de consumo por generaciones

 

Cambios sociales y tecnológicos

 

“Durante muchos años hemos hablado de la tecnología y la revolución digital como algo que era una tendencia, pero ahora es lago real que se ha implantado de manera total en los hábitos y comportamientos de compra de los españoles”

Liliana Marsán, responsable de El Observatorio Cetelem.

Como muestra, un botón: el gasto medio de los españoles en los dispositivos móviles se ha situado en 401 euros, es decir, que ha aumentado un 33% en comparación con 2017.

Respecto a otros productos, en cocina nos gastamos 769 euros, en muebles 530 euros, y en electrodomésticos, 498 euros de medias, según el Observatorio Cetelem.

 

¿Dónde compramos?

 

Cada vez más, vía online, aunque es la gran superficie especializada la que sigue en cabeza. Otra curiosidad es que mientras que en los comercios de barrio se valora más la cercanía, las grandes cadenas de distribución compiten en precios.

La compra en grandes superficies y cadenas de distribución muestra un aumento.

Sin embargo, los consumidores se mantienen reticentes a comprar productos alimenticios por medios online.

Pero hay excepciones: moda es una de ellas. Ya supone un 33% aquellos que compran solamente vía internet o utilizan de forma indistinta este canal y el físico.

 

 

 

Nuevos hábitos de consumo

 

Según el Observatorio Cetelem, un estudio que se ha llevado a cabo con un sondeo a 2.200 personas, el número de consumidores que dice haber comprado productos en el mercado de segunda mano sigue descendiendo por segundo año consecutivo.

También es significativo que un poco más de la mitad de los ciudadanos confía en la financiación como alternativa de pago a la hora de adquirir un bien o un servicio.

Cuando echamos mano de ella, suele ser cuando necesitamos reformas del hogar, algún servicio relacionado con la salud, o para las compras de los muebles de cocina.

 

 

 

¿Qué otros hechos sobresalen en el consumo de los españoles según el Observatorio Cetelem?

 

El 20% de los encuestados dice que, a la hora de comprar, tiene en cuenta siempre, o casi siempre, la sostenibilidad y/o la ecología. A la par que sube este porcentaje, se frena el número de usuarios que nunca o casi nunca lo han hecho.

 

Cómo influyen los medios de comunicación en el consumo

 

La televisión sigue siendo el canal preferido de los españoles para estar informados acerca de lo que consumen, seguido cada vez más de cerca por internet. Ahí las redes sociales están jugando un papel que con el paso del tiempo se incrementa.

Dato relevante si tenemos en cuenta que, con la llegada de las redes sociales, de vez en cuando nos encontramos con desmentidos debido a la aparición de una información que acaba siendo falsa.

El último caso más reciente es el de la mayonesa de Mercadona. Un tuit levantó una alarma que resultó ser falsa. Así, con unas pocas líneas, se puede influir en la decisión de compra de miles de personas.

Porque uno de cada tres consumidores puede llegar a modificar sus pautas de consumo atendiendo a la información aparecida en los medios de comunicación, sobre todo si es negativa.

El dato procede de un estudio que elaboró MyWord impulsado por la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB).

 

Hábitos de consumo responsable

 

Tres son las ‘erres’ que conducen a un consumo más responsable: reducir, reutilizar y reciclar.

Se trata de rebajar la cantidad de residuos que produce cada persona, de dar una segunda oportunidad a los objetos que utilizamos para darles una segunda vida, y si no es así, reciclarlos para que sirvan de nuevo.

Por ejemplo, para disminuir los residuos, se antoja como primordial el hecho de no adquirir productos que sean de usar y tirar. Es algo que solemos hacer cuando organizamos una barbacoa, valga el caso.

Lo más cómodo es comprar platos, vasos, tenedores, cucharas y cuchillos de plástico que acaban en la bolsa de la basura. Si en vez de esto, usamos vasos de cristal, o cubiertos que se pueden lavar y volver a utilizar, no generaremos tantos residuos.

Ahora que hay que pagar las bolsas de plástico, lo mejor no es no gastarse unos céntimos en ellas, sino ir con una bolsa de tela, o darles la mayor utilidad posible, acudiendo con ellas al establecimiento de ocasiones anteriores. De esta manera, también se ahorran unos céntimos que al cabo del año pueden servirnos para adquirir otros antojos.

En las estanterías hay multitud de productos que no están envasados y que podemos adquirir al peso. Si no compramos fruta, valga el caso, que ya viene envuelta en bandejas blancas, evitamos tener que tirar posteriormente ese envase a la basura.

Un envase, por cierto, por el que también hemos pagado.

También podemos consumir de manera más responsable ahorrando energía. Muchas son las alternativas que abarca este campo.

Desde utilizar luces de ambiente en casa, apagarlas cuando estamos viendo la televisión, poner bombillas de bajo consumo,(la luz roja de la tele es un gasto aunque parezca que no o tener toda la noche el móvil cargando…) hasta colocar termostatos para que la temperatura de la luz sea la adecuada y la posterior factura no suponga un amago de infarto.

 

 

 

¿Y qué hacer en el supermercado?

 

En este espacio solemos cometer varios hábitos que acaban no solo por arruinar nuestro bolsillo, también nuestra salud.

Para evitar tales males, es conveniente llevar una lista de lo que realmente necesitamos, y no dejarnos llevar por ofertas que entran por los ojos pero a las que no acabamos dando una utilidad (muchas veces acaban en el cubo de la basura sin haber sido utilizadas o consumidas).

Al comprar productos de comercio justo estás dando un paso adelante en tener hábitos de consumo responsable ya que los mismos proceden de lugares donde se respeta el precio justo de cada cosa, evitando desigualdades.

Y, buenos para tu salud, los productos frescos son la mejor opción.

Aquellos otros que se engloban bajo la etiqueta de procesados incluyen sustancias que es posible aumenten su sabor y los hagan más apetitosos para tu paladar, pero son poco recomendables para tu bienestar.

 

Baby boomers

 

Cada generación tiene sus propias señas de identidad tanto a la hora de pensar, de actuar con los demás, de utilizar la tecnología, o de trabajar. También perciben rentas diferentes por lo que su poder adquisitivo varía.

Cronológicamente, los baby boomer son aquellas personas que nacieron después de la II Guerra Mundial y llegan hasta mediados de la década de los sesenta del pasado siglo XX.

Para ellos, lo primordial era tener trabajo, unos ingresos recurrentes, que les permitieran vivir a largo plazo.

Esfuerzo y compromiso podrían considerarse su razón de ser. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), ganan casi un 50% más que los que tienen entre 25 y 34 años.

Parte de sus gastos se destinan a conservar el bienestar y la salud aunque tampoco dejan de lado a sus padres ni a sus hijos que, aunque se hayan emancipado, pueden tener problemas derivados de la crisis. Y los nietos. Para ellos siempre tienen un detalle.

Ocio, viajes, cosmética, planes de cara a la jubilación, ropa, gafas… forman parte de sus gastos habituales.

 

Millenials

 

La llegada de los millennials, o generación Y (que abarca a aquellas personas nacidas a partir de 1980 hasta mediados de la década siguiente) ha supuesto un antes y un después respecto a los hábitos de consumo.

Sus deseos son otros en lo que respecta al consumo. La tecnología es su ‘razón de ser’.

Es una generación plenamente digital, que está hiperconectada y que rezuma altos valores sociales y ético. Y eso se traduce en que su dinero lo gastan en otros productos y actividades.

Varios ejemplos: según Nielsen, consumen contenido en streaming. Otro informe, en este caso de IAB, dice que el teléfono móvil, las redes sociales y el vídeo online, forman parte de su día a día. Herramientas que utilizan para conseguir lo que quieren.

Eso no quiere decir que dejen de lado otras actividades o actitudes que podríamos denominar como tradicionales, ya que también son partidarios de los productos relacionados con la salud, y practican deporte. Viajar también está entre sus preferencias, solos o en compañía.

Esa hiperconectividad también les lleva a ser usuarios de banca online, y entre sus herramientas están las aplicaciones de estas entidades financieras (tradicionales o fintech).

Si encuentran algo diferenciador, lo adquieren. No quieren ser uno más ‘en la cadena de producción”. De ahí que opten por productos personalizados.

Tanta información, tanto conocimiento en sus manos, puede conllevar que apuesten por lo mejor, a ser posible, vía online.

 

Generación Z

 

Tras los millennials, llega la generación Z o centennials.

Nacidos a finales del pasado siglo XX, se caracteriza por haber venido al mundo en un entorno hipertecnológico. Y se mueven como pez en el agua entre el mundo online y el offline.

Como crecieron a la sombra de internet, todavía están a las puertas del mercado laboral, por lo que su capacidad de compra es inferior a la de los millennials.

Eso sí, tienen una alta capacidad de resiliencia, y se adaptan a las mil maravillas al entorno en el que se mueven.

Quizá te interese

Observatorio Cetelem de Consumo en Europa 2018   Observatorio Cetelem de Consumo en Europa 2018 Los millennials y su comportamiento de compra: like! a las tiendas físicas 07 junio, 2018 ...
En Turquía el coche es sinónimo de éxito social A los turcos les gusta conducir. Así lo dice el 95% de los conductores de Turquía encuestados por el Observatorio Cetelem que aúpan a s...

¿Necesitas información más personalizada?

liliana-marsan

Liliana Marsán, responsable del Observatorio Cetelem, atenderá tu consulta.

Cetelito

Observatorio Cetelem, Informes de consumo y distribución

El Observatorio Cetelem es un proyecto de Cetelem (BNP Paribas Personal Finance) creado en los años 80 para la realización de informes de consumo y distribución.

Se publica en 14 paises: Alemania, Argentina, Bélgica, Brasil, Dinamarca, España, Hungría, Italia, Polonia, Portugal, República Checa, Rumanía, Eslovaquia y Turquía.