Más de 25 años analizando y descifrando
la evolución y las tendencias del consumo en España y Europa
Buscar
Sección 0 - Introducción

Editorial

2 minutos de lectura

Durante años, casi desde sus inicios, el sector de la automoción se ha desarrollado con poco o nada que impida su crecimiento y éxito. Las crisis, como la del petróleo a principios de la década de 1970, se superaron con relativa suavidad.

En la actualidad, las limitaciones, en particular las medioambientales en el sentido más amplio del término, son cada vez más importantes. La electricidad ha sido la elegida por las autoridades públicas, como la única fuente de energía para alimentar el automóvil del mañana. Además, las crisis financiera, económica y geopolítica se solaparon en poco tiempo.

A medida que las ventas de automóviles se volvieron vacilantes, la industria automotriz en su conjunto se vio desafiada y presionada como rara vez lo hace. Estas presiones han dado lugar a una multitud de nuevas regulaciones en un período de tiempo muy corto.

Siempre con el afán de encontrar sentido e indicar la dirección en la que se dirige el sector de la automoción, nos pareció relevante cuestionar las razones profundas de este momento, sin duda decisivo para la industria del automóvil. Un momento en el que vemos a los automovilistas orientarse, sin saber realmente qué marca elegir, sopesando la relevancia de pasarse a la electricidad. Lo que hemos designado con la palabra niebla, una metáfora climática en sintonía con los tiempos.

Este Estudio Auto Europa 2024 vuelve a revelar puntos de vista contrapuestos, a veces sorprendente, a veces preocupante, que no dejará de provocar una reacción de todos los actores del sector de la automoción. Pero si hay algo que sin duda será unánimemente aceptado es la necesidad de que esta niebla se disipe lo más rápido posible.

Flavien Neuvy
Director del Observatoire Cetelem

Resumen
Estudio Automoción Europa 2024
subsección 1
El precio en primer lugar
Como cualquier bien de consumo, el coche depende mucho de la variable precio, el primer criterio que tienen en cuenta los futuros compradores. Para empeorar las cosas, la inflación sigue siendo a