Confianza, transparencia y sesgos algorítmicos

El 44% no tiene claro que la IA recomiende siempre de forma objetiva sin favorecer marcas que hayan pagado por aparecer, (recelo que crece entre los mayores de 55 años), y solo el 33% confía plenamente (47% entre 25-29 años). Existe, en cambio, un consenso muy amplio (83%) en que la naturaleza patrocinada de una recomendación debería indicarse siempre con claridad. Esta demanda conecta con la regulación europea: el artículo 50 del Reglamento de IA de la UE, en vigor desde agosto de 2026, obliga a etiquetar de forma clara los contenidos generados o influidos por sistemas de inteligencia artificial.

La preocupación por el uso de la IA para maximizar precios es casi unánime (78%), sin diferencias relevantes por edad. En la misma línea, un 75% consideraría injusto que dos consumidores paguen precios distintos por un mismo producto según su perfil, sensación que alcanza el 85% entre los mayores de 60 años. La inquietud no es infundada: el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha anunciado su intención de regular los algoritmos de personalización de precios y publicidad, exigiendo que sus parámetros sean transparentes y accesibles para las personas consumidoras.