
El 16% de los conductores que tienen pensado comprar un coche en los próximos meses, tiene intención de comprar un coche eléctrico, lo que supone un descenso de 3 puntos respecto a las intenciones manifestadas el año anterior.

Tras varios años donde el precio elevado de los coches eléctricos era el motivo principal por el que los conductores españoles no comprarían un vehículo de este tipo, con una importante caída de 6 puntos pasa a ocupar un segundo lugar justo por detrás de la falta de autonomía que se coloca en primera posición con un 64% de menciones y un fuerte crecimiento de 8 puntos respecto al año anterior.
El tiempo de recarga necesario es otro de los factores negativos, pero lo más importante a destacar es el aumento (6pp) del porcentaje de conductores que piensan que las baterías de los coches eléctricos son peligrosas, motivado seguramente por las recientes noticias de explosión de algunas baterías.

El importe previsto por los conductores que tienen intención de comprar un coche eléctrico asciende a 33.461€€ de media, lo que supone un incremento del 10% respecto a lo mencionado el año anterior.

La exigencia de la autonomía media necesaria para decidirse a comprar un coche eléctrico es cada vez mayor, siendo como mínimo a partir de 500km para el 30% de conductores encuestados, porcentaje que aumenta 8 puntos respecto al año anterior.
El resto de los intervalos muestran porcentajes muy por debajo, y en la mayoría de los casos con descensos respecto al año anterior.

La exigencia en el tiempo necesario para la recarga de la batería de un coche eléctrico continúa siendo alta. El 31% de los conductores exige que sea por debajo de los 15 minutos y el 30% de entre 15 y 30 como mucho.
Aunque todavía faltan puntos de recarga en nuestro país, es cierto que cada vez están más presentes y además con tecnologías de carga más rápida que hace que los conductores sean más exigentes en este sentido al ver que es posible.

El porcentaje mayoritario de conductores españoles sigue siendo el que no estaría dispuesto a realizar ningún esfuerzo financiero adicional para la compra de un vehículo eléctrico, mostrando además un importante crecimiento de 5 puntos respecto al año anterior.
Por otro lado, se produce un ligero aumento de aquellos que realizarían un esfuerzo financiero pero del menos del 10% adicional.

Se observa una caída general en el número de conductores que opina que el vehículo eléctrico permite reducir los costes de utilización y de mantenimiento.



Entre aquellos conductores que tienen intención de comprar un coche híbrido la mayoría optaría por un híbrido enchufable, con un 33% de las menciones, aunque con un descenso de 6 puntos respecto al año anterior.
Sin embargo, las opciones del híbrido puro (30%) y la del semihíbrido (27%), muestran un crecimiento de 2 y 3 puntos respectivamente.

Al igual que ocurre en el caso de la compra del eléctrico, el número de consumidores que no está dispuesto a realizar ningún esfuerzo adicional para la compra de un coche híbrido es cada vez mayor.
Aunque un 31% estaría dispuesto a realizar un esfuerzo financiero inferior al 10% adicional.

El principal motivo por el que los conductores españoles no comprarían un coche híbrido es que lo consideran demasiado caro, así lo manifiestan el 48% de los encuestados.
Los siguientes motivos más mencionados son la falta de confianza con un 30% de menciones y un crecimiento de 3 puntos respecto a 2024. La falta de autonomía y de infraestructuras son los siguientes factores más importantes para que sean reacios a la compra de este tipo de coches.
La reciente eliminación del Plan Moves el pasado 22 de enero ha supuesto un duro golpe para la movilidad eléctrica. Esto no sólo ha supuesto que se queden en el aire miles de solicitudes, sino que también afecta en la decisión de quienes veían en estas subvenciones una oportunidad única para pasarse al coche eléctrico o híbrido.

El 41% de conductores encuestados afirma que la existencia este tipo de ayudas y subvenciones son necesarias para plantearse la compra de un vehículo electrificado.