
Los aspectos más valorados por los consumidores a la hora de comprar una moto son, en primer lugar, la seguridad con un 48%, la marca con un 45% de menciones y la funcionalidad con un 37%. Un diseño novedoso, que no dañe el medio ambiente y acciones solidarias por parte de la marca, son los únicos aspectos que descienden su porcentaje de menciones respecto al año anterior.
La mayor parte de los consumidores, cuando se trata de comprar una moto, tiene sus compras planificadas, y además, un 83% de los conductores nos dice que compraría una moto km 0 en lugar de una nueva, aumentando este porcentaje en 2 puntos porcentuales respecto al año anterior.

El plazo óptimo de renovación de una moto es de 5 a 7 años para el 41% de los usuarios. Los jóvenes de 18 a 24 destacan por encima de la media en este periodo de renovación con un 81% de menciones.
Para el 73% de los usuarios encuestados, la moto es un medio de transporte (un punto menos que en 2024). Con un 45% continúan los usuarios que consideran la moto como ocio (46% en 2024) y para un 25% es tan solo una herramienta de trabajo (26% en 2024).

En cuanto a la edad hasta la que tienen intención de seguir conduciendo su moto, la mayoría de los usuarios (29%) cree que lo seguirá haciendo hasta los 65 años. Tan solo el 13% (9% el año anterior) cree que seguirá conduciendo después de los 75 años.

Igual que ocurría el año anterior, casi la totalidad de usuarios (92%) prefiere tener una moto en propiedad a utilizar el transporte público y alquilar motos en ocasiones puntuales.

Para poder acceder a precios más bajos, los 3 aspectos en los que los usuarios estarían dispuestos a reducir el nivel de las prestaciones son, en primer lugar, la imagen/prestigio (34%), el equipamiento (30%) y la elegancia en el diseño (29%). El dinamismo y la potencia desciende en 10 puntos como aspecto prescindible.